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VOLUMEN I / I EPOCA

Director: Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
Noticias y Artículos de Dietética y Nutriología Ortomolecular y Antienvejecimiento para Profesionales de la Salud

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martes, 7 de abril de 2009

Relación entre el cociente triglicéridos/cHDL, índices de resistencia a la insulina y factores de riesgo cardiometabólico en mujeres con síndrome del ovario poliquístico

Relación entre el cociente triglicéridos/cHDL, índices de resistencia a la insulina y factores de riesgo cardiometabólico en mujeres con síndrome del ovario poliquístico

Por MARLENE ROA BARRIOS a, GABRIELA ARATA-BELLABARBA b, LENIN VALERI a, ELSY VELÁZQUEZ-MALDONADO a

a Unidad de Endocrinología. Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes. Universidad de Los Andes. Facultad de Medicina. Mérida. Venezuela.
b Laboratorio de Neuroendocrinología. Universidad de Los Andes. Mérida. Venezuela.

Objetivo: Determinar la interrelación entre el cociente triglicéridos/colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (TG/cHDL), índices de resistencia a la insulina y factores de riesgo cardiometabólico en pacientes con síndrome de ovario poliquístico (SOPQ). Pacientes y método: En este estudio transversal se estudió a 62 mujeres con SOPQ y 48 mujeres sanas (grupo control), con edades de 17-35 años. Se registró el índice de masa corporal (IMC), el perímetro de cintura y la presión arterial. Se cuantificó la glucemia, la insulinemia, los triglicéridos, colesterol total y cHDL. Se calcularon los índices de resistencia HOMAIR (homeostasis model assessment), y sensibilidad a la insulina QUICKI (quantitative insulin sensitivity check index) y el cociente TG/cHDL. Resultados: Las pacientes con SOPQ mostraron valores significativamente más altos del HOMAIR y del cociente TG/cHDL, y un valor significativamente más bajo del índice QUICKI, los cuales se relacionaron con el IMC y el perímetro de cintura, con valores máximos en las mujeres obesas. El percentil 50 del cociente TG/cHDL fue 3,64. El cociente TG/cHDL se correlacionó positivamente con el IMC, el perímetro de cintura y el HOMAIR (r = 0,48; p < 0,001; r = 0,58, p < 0,001; r = 0,43; p < 0,001 respectivamente) e inversamente con el QUICKI (r = ¿0,51; p < 0,001). El grupo con SOPQ mostró una mayor frecuencia de glucosa en ayunas > 100 mg/dl (el 10 frente al 3%; p < 0,05), y triglicéridos > 150 mg/dl (el 55 frente al 20%; p < 0,05) y perímetro de cintura > 80 cm (el 82,3 frente al 43,8%; p < 0,001). La frecuencia de síndrome metabólico fue más alta en el grupo con SOPQ (el 31 frente al 10%). El perímetro de cintura fue la principal variable independiente que influyó en el valor del TG/cHDL (p < 0,001). Conclusiones: Este estudio demuestra que las mujeres con SOPQ presentan valores significativamente más altos del cociente TG/cHDL, lo cual está estrechamente relacionado con el perímetro de la cintura y los índices de resistencia y sensibilidad a la insulina (HOMAIR, QUICKI). El cociente TG/cHDL se podría considerar como un método útil y práctico para identificar un riesgo cardiovascular aumentado en las pacientes con SOPQ.

Endocrinol Nutr. 2009;56:59-65.

Palabras clave: Síndrome del ovario poliquístico. Triglicéridos/cHDL. Resistencia a la insulina.



INTRODUCCIÓN

El síndrome del ovario poliquístico (SOPQ) es una endocrinopatía crónica frecuente que afecta al 6-7% de las mujeres en edad reproductiva1. El SOPQ se relaciona con alteraciones hormonales del eje hipófisis-ovario (disfunción menstrual, hiperandrogenismo, infertilidad y ovarios poliquísticos) y resistencia a la insulina2,3. Las mujeres con esta condición también muestran un perfil cardiovascular característico del síndrome metabólico o de resistencia a la insulina (hiperinsulinismo, obesidad, dislipemia, hipertensión) y un estado protrombótico4, lo cual las coloca en una condición de mayor riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y enfermedad cardiovascular.

La insulina tiene un papel importante en la regulación del metabolismo lipídico, particularmente las lipoproteínas ricas en triglicéridos5,6. La condición de resistencia a la insulina frecuentemente se relaciona con hipertrigliceridemia, concentraciones bajas del colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (cHDL), y predominancia de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) pequeñas y densas (βLDL), las cuales son ricas en triglicéridos y tienen alto poder aterogénico7-9; este patrón lipoproteínico se lo relaciona con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular10. Al igual que el síndrome metabólico, las mujeres con SOPQ exhiben un patrón lipídico anormal caracterizado por concentraciones plasmáticas elevadas de triglicéridos, cLDL marginalmente elevado y cHDL bajo11-13, en relación con un aumento en la concentración de partículas de LDL pequeñas, lo cual está relacionado tanto con la resistencia a la insulina como con la adiposidad14-16. El cociente triglicéridos/colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (TG/cHDL), frecuentemente elevado en los pacientes con resistencia a la insulina, se relaciona inversamente con el diámetro de LDL y con la sensibilidad a la insulina y ha sido postulado como un instrumento útil para predecir eventos cardiovasculares y para identificar a los individuos con resistencia a la insulina y con mayor riesgo cardiovascular; particularmente, aquellos con un valor ≥ 3,517,18. Si bien es conocida la presencia de dislipemia en el SOPQ, poco se conoce sobre la evaluación de este cociente en mujeres con SOPQ, por lo tanto, el objetivo del presente trabajo es evaluar la posible relación entre el cociente TG/ cHDL y los índices de resistencia a la insulina HOMAIR (homestasis model assesment)19 y de sensibilidad a la insulina QUICKI (quantitative sensitivity check index)20 y otros factores de riesgo cardiovascular en mujeres con SOPQ.

MATERIAL Y MÉTODO

Se seleccionó a 62 mujeres mestizas, con diagnóstico de SOPQ, con edades entre 17 y 35 años, de la consulta externa de endocrinología del Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes (Mérida, Venezuela). El grupo control estuvo constituido por 48 mujeres sanas, en edad reproductiva, estudiantes universitarias, con ciclos menstruales regulares, sin hirsutismo, con morfología ovárica normal a la exploración ecosonográfica transvaginal realizada durante los días 1-3 del sangrado menstrual. El diagnóstico de SOPQ se fundamentó en los criterios del Consenso Venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007, basado en hallazgos clínicos (trastornos menstruales como amenorrea, oligomenorrea, hemorragia uterina disfuncional y signos de hiperandrogenismo: como acné y/o hirsutismo), bioquímicos (testosterona total y libre elevadas en 2 oportunidades) y ecosonográficos (12 o más folículos en cada ovario con un diámetro entre 2 y 9 mm, y/o volumen ovárico mayor de 10 ml en la exploración ecosonográfica realizada en los días 1-3 de sangrado menstrual espontáneo o inducido con medroxiprogesterona o en cualquier momento si la paciente estaba en amenorrea)21. Se excluyó del estudio a las mujeres con DM2, dislipemias, endocrinopatías: enfermedad de Cushing, hiperplasia adrenal congénita, hipotiroidismo, tumores ováricos virilizantes, así como a aquellas que recibían tratamiento con agentes sensibilizadores de insulina, hipolipemiantes o anticonceptivos orales por lo menos 2 meses antes del estudio. El protocolo de investigación fue evaluado por el Comité de Ética del Departamento de Posgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes; una vez aprobado, se procedió a informar tanto a las pacientes como al grupo control y obtener el consentimiento firmado.

Se realizó, a las pacientes seleccionadas, una historia clínica que incluyó el registro de los antecedentes de trastornos menstruales, acné e hirsutismo; historia personal y familiar de diabetes gestacional, DM2, hipertensión arterial, dislipemia, obesidad, factores de riesgo cardiometabólico. La evaluación clínica incluyó el registro de peso, talla, presión arterial y perímetro de cintura. La presión arterial se midió en el brazo derecho, después de 10 min en posición sentada, por método auscultatorio, con un tensiómetro de mercurio estándar. El mismo observador midió el perímetro de la cintura, mediante cinta métrica flexible colocada en el punto medio de la línea entre el último arco costal y la cresta ilíaca. Se determinó el índice de masa corporal (IMC). Según el IMC, se agrupó a las mujeres en 3 categorías: normopeso (IMC < 25), sobrepeso (IMC > 25 y < 30) y obesa (IMC > 30). Después de un ayuno de 10-12 h se tomó una muestra de sangre venosa, durante los primeros 5 días de sangrado menstrual o en cualquier momento del período de amenorrea. En la muestra obtenida se cuantificaron lutropina (LH), folitropina (FSH), testosterona total, insulina, glucosa, triglicéridos, colesterol total (CT) y cHDL; el cLDL se estimó través de la ecuación de Friedewal (LDL = CT – cHDL – (TG / 5).

Métodos de laboratorio

La concentración plasmática de los triglicéridos, colesterol total y glucosa se analizaron por método enzimático con autoanalizador ABA-100 con reactivos de Concepta (Estados Unidos). El cHDL se cuantificó por método enzimático después de precipitación con heparina y cloruro de manganeso. La concentración plasmática de insulina, LH, FSH, testosterona total se cuantificó por duplicado por un inmunoanálisis de quimioluminiscencia mediante el autoanalizador IMMULITE® (Diagnostic Products Corporation, Estados Unidos). Se calcularon los índices de resistencia a la insulina HOMAIR19 y de sensibilidad a la insulina QUICKI20. Con los valores de triglicéridos y cHDL se calculó el cociente TG/ cHDL. Todas las determinaciones se realizaron en el Laboratorio de Endocrinología y Metabolismo del Hospital Universitario de Los Andes, Mérida, Venezuela.

Análisis estadístico

Los resultados se presentan como promedio ± error estándar de la media (EE). Previa comprobación de la distribución normal de las variables se utilizó la prueba de la t de Student no apareada para la comparación entre dos promedios y la prueba de ANOVA para la comparación de más de dos grupos; el análisis post hoc fue realizado con la prueba LSD (least significant difference) de Fisher. Se aplicó la prueba de la χ2 para evaluar la asociación causal entre las variables categóricas. Se utilizó el análisis de correlación de Pearson para determinar la relación entre dos variables continuas, y el análisis de regresión lineal, para determinar la influencia de variables predictoras. Se consideró para la significación estadística un valor de p < 0,05.

RESULTADOS

Las características clínicas y metabólicas de la muestra estudiada se presentan en la tabla 1. Tanto el grupo control como las pacientes con SOPQ no mostraron diferencias estadísticamente significativas respecto a la edad, el IMC y la presión arterial. El perímetro de la cintura fue significativamente más alto en las pacientes con SOPQ. La relación LH/FSH fue significativamente más alta en las mujeres con SOPQ y la concentración de testosterona total no fue significativamente diferente aun cuando en el grupo con SOPQ el promedio fue mayor que en el grupo control. Con respecto a la presión arterial no hubo diferencias significativas. La concentración promedio de glucosa fue similar en ambos grupos; sin embargo, la concentración de insulina en ayunas y el HOMAIR fueron significativamente más altos en las mujeres con SOPQ, mientras que el índice QUICKI, como expresión de sensibilidad a la insulina, fue significativamente más bajo en las mujeres con SOPQ. En relación con el metabolismo de lipoproteínas, se puede apreciar que en el grupo con SOPQ la concentración de colesterol y triglicéridos y el cociente TG/cHDL fueron significativamente más altos que en el grupo control. La distribución del cociente TG/cHDL en percentiles obtenida en el grupo total de mujeres indicó un valor de 3,64 para el percentil 50 y de 1,92 y 6,77 para los percentiles 10 y 95, respectivamente.

Con el objeto de evaluar el impacto de la masa corporal en las variables estudiadas, la muestra se clasificó en 3 categorías: normopeso (IMC < 25), sobrepeso (IMC > 25 y < 30) y obesidad (IMC ≥ 30). Como se puede observar en la tabla 2, independientemente del SOPQ, el perímetro de la cintura, el HOMAIR y el cociente TG/cHDL fueron significativamente más altos en las mujeres con sobrepeso y obesidad, mientras que el índice QUICKI disminuyó progresivamente en función de la masa corporal. La presión arterial fue similar entre los grupos con sobrepeso y obesidad; sin embargo, en el grupo con normopeso, la presión arterial sistólica fue significativamente más alta en las mujeres con SOPQ respecto a su control (p < 0,05). La insulinemia en ayunas aumentó en función del IMC; sin embargo, dentro de las mismas categorías, fue significativamente más alta en las mujeres con SOPQ (p < 0,05). La glucosa plasmática en ayunas no mostró diferencias significativas entre los grupos de estudio. La concentración plasmática de triglicéridos no mostró diferencias significativas entre los grupos con normopeso y sobrepeso; sin embargo, en el grupo con obesidad la concentración fue significativamente más alta en las mujeres obesas con SOPQ (p < 0,05). La concentración plasmática de colesterol total y de las fracciones de LDL y HDL no fue estadísticamente diferente entre los controles y las pacientes con SOPQ. El índice HOMAIR aumentó en función de la masa corporal con valores significativamente más altos en los grupos obesos; la comparación intragrupos demostró que dentro de las mismas categorías de peso, este índice fue significativamente más alto en las mujeres con SOPQ (p < 0,05). El índice QUICKI disminuyó en función del aumento de la masa corporal; sin embargo, dentro de las mismas categorías de peso, el valor fue significativamente más bajo en las mujeres con SOPQ, particularmente en los subgrupos de normopeso y sobrepeso (p < 0,05). El cociente TG/cHDL mostró una tendencia similar al HOMAIR tanto en las controles como en las mujeres con SOPQ; sin embargo, dentro de la misma categoría de peso, este cociente fue significativamente más alto en las mujeres con SOPQ, particularmente en el grupo con normopeso y obesidad (p < 0,05).

El análisis de los componentes del síndrome metabólico en el grupo de mujeres control y en aquellas con SOPQ se presenta en la tabla 3. Comparado con el grupo control, en el grupo con SOPQ se observa una frecuencia significativamente más alta de sujetos con glucosa en ayunas > 100 mg/dl y triglicéridos > 150 mg y perímetro de cintura mayor de 80 cm (p < 0,05).

Al aplicar los criterios diagnósticos del síndrome metabólico de la International Diabetes Federation22, el síndrome metabólico se presentó con una frecuencia más alta en el grupo de mujeres con SOPQ (el 30,64 frente al 10,41%). En las mujeres con síndrome metabólico el valor promedio del cociente TG/cHDL fue 3,1 ± 0,2 en la condición de SOPQ y 2,2 ± 0,8 en las controles, la diferencia no fue significativa.

El análisis de correlación lineal de Pearson muestra que tanto en las mujeres con SOPQ como en el grupo control el cociente TG/cHDL se correlaciona positivamente con el IMC, el perímetro de cintura, el HOMAIR y la presión arterial y negativamente con el índice QUICKI (tabla 4; fig. 1). El análisis de regresión lineal puso en evidencia que el perímetro de cintura fue la única variable independiente que influyó significativamente en el índice TG/cHDL (p < 0,01).

Fig. 1. Correlación entre el cociente triglicéridos/colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (TG/cHDL), el índice de masa corporal (IMC), el perímetro de la cintura y los índices de resistencia y sensibilidad a la insulina. HOMAIR: homeostasis model assessment; QUICKI: quantitative insulin sensitivity check index.

DISCUSIÓN

Este trabajo fue diseñado para determinar la relación entre el cociente TG/cHDL y el índice de resistencia a la insulina en mujeres con SOPQ y sus resultados muestran que los valores del cociente TG/cHDL y HOMAIR son significativamente más altos en las mujeres con SOPQ respecto al grupo control. El valor más alto sencilla a los individuos sanos con resistencia a la indel índice HOMAIR, en las pacientes con SOPQ indica sulina y riesgo elevado para desarrollar enfermedad la resistencia a la insulina previamente establecida en cardiovascular y otros trastornos metabólicos relaciodiversos estudios3,23; sin embargo, el cociente TG/ nados con la resistencia a la insulina. En ese estudio se cHDL en mujeres con SOPQ, indicado como un mar-apunta a que un valor ≥ 3,5 podría indicar resistencia a cador de resistencia a la insulina, no ha sido comunica-la insulina. Cuando se analizó la distribución en per-do en estudios previos. Este cociente fue propuesto por centiles de este cociente en nuestra población total, se McLaughlin et al17 para identificar en forma rápida y pudo observar que el percentil 50 indicó un valor de 3,64, similar a lo comunicado previamente, lo cual, según lo propuesto por McLaughin et al17, podría indicar la presencia de una partícula de LDL pequeña y de mayor riesgo cardiovascular. Sería interesante realizar estudios de seguimiento de nuestra cohorte para detectar futuros eventos cardiovasculares y reafirmar o no la importancia de estimar este cociente como marcador de riesgo cardiovascular. En este estudio el cociente TG/cHDL aumentó en relación con el aumento de la masa corporal, tanto en las controles como en las mujeres con SOPQ; sin embargo, dentro de la misma categoría de peso, este cociente fue significativamente más alto en las mujeres con SOPQ, particularmente en el grupo de pacientes con peso normal y obesas, lo que indica que la condición de SOPQ per se es un factor de riesgo para causar una alteración metabólica, reflejada por este cociente. Si bien la obesidad amplifica las alteraciones metabólicas, en la condición de SOPQ la ausencia de obesidad no excluye que éstas se desarrollen. En apoyo de lo anteriormente expuesto, se aprecia que en la condición de normopeso la concentración de insulina en ayunas, el HOMAIR y el cociente TG/cHDL son más altos en esta población, en combinación con valores más bajos del índice QUICKI, indicador de sensibilidad a la insulina.

Como ya se mencionó, hay una interrelación entre los marcadores de resistencia a la insulina, el cociente TG/cHDL y la enfermedad cardiovascular. En este trabajo, tanto en el SOPQ como en el grupo control, se demostró una relación positiva significativa entre el cociente TG/cHDL, el IMC, el perímetro de la cintura, el HOMAIR y la presión arterial; sin embargo, en el análisis de regresión lineal el perímetro de la cintura fue la única variable independiente que influyó significativamente en este cociente, por lo tanto, se puede apuntar a que la medición de este cociente es importante en las mujeres con SOPQ.

El síndrome metabólico es frecuentemente referido como sinónimo de resistencia a la insulina, el cual conlleva un mayor riesgo para desarrollar DM2 y enfermedad cardiovascular24. Es importante señalar que en este síndrome frecuentemente se produce un aumento de la concentración de triglicéridos y de LDL pequeña, densa, la cual típicamente está enriquecida con triglicéridos y tiene un alto poder aterogénico5,6. Esta lipoproteína ha sido relacionada estrechamente con un aumento del cociente TG/cHDL y con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular18.

La coexistencia de múltiples factores de riesgo cardiovascular en el SOPQ determina una mayor prevalencia de síndrome metabólico en esta población en edad temprana de la vida, por lo cual también se ha propuesto el término síndrome XX para referirse a este síndrome en la mujer con SOPQ25. Ehrmann et al26 mostraron una prevalencia del 33,4%; en nuestro trabajo, a pesar de que no fue diseñado para evaluar la prevalencia de síndrome metabólico, se observó que éste fue más frecuente en las mujeres con SOPQ (el 31 frente al 10%); la evaluación individualizada de los componentes de este síndrome indicó que en las mujeres con SOPQ su frecuencia fue mayor que en los controles27. A pesar de que no se encontró relación estadística entre la presión arterial y el SOPQ, la presión arterial sistólica fue significativamente más alta en las mujeres de peso normal con SOPQ que en sus controles. Se ha establecido que la hipertensión arterial se manifiesta más tardíamente en la vida adulta, y en edades más jóvenes sólo se ha descrito una pérdida del descenso nocturno de la presión arterial28,29. Lo anteriormente expuesto indica que en nuestra muestra de mujeres con SOPQ la frecuencia de síndrome metabólica es similar a lo publicado en otros estudios diseñados para el estudio de prevalencia26.

En conclusión, en este trabajo se demuestra que las mujeres con SOPQ, en comparación con el grupo control, tienen valores más elevados en el cociente TG/ cHDL y HOMAIR, los cuales están estrechamente relacionados, lo que indica una condición de resistencia a la insulina y, con ello, un aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. Si se considera las limitaciones técnicas implicadas en la cuantificación del HOMAIR por la heterogeneidad de los ensayos de laboratorio utilizados para la cuantificación de insulina, se podría considerar que el cociente TG/cHDL es más práctico y útil debido a que la cuantificación de TG y cHDL se realiza usualmente con métodos enzimáticos y, por consiguiente, hay mayor posibilidad de estandarizarlos.



Bibliografía



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domingo, 5 de abril de 2009

Gastronomía molecular

Gastronomía molecular

Obtenido de Wikipedia, la enciclopedia libre

La Gastronomía Molecular es la aplicación de la ciencia a la práctica culinaria y más concretamente al fenómeno gastronómico. El término fue acuñado por el científico francés Hervé This y por el físico húngaro Nicholas Kurti. Ambos investigadores trabajaron sobre la preparación científica de algunos alimentos: Nicholas Kurti dio una charla en el año 1969 en la Royal Institution denominada "The physicist in the kitchen" - "La física de la cocina").

Contenido

Definiciones

  • Gastronomía molecular, tiene relación con las propiedades físico-químicas de los alimentos y los procesos tecnológicos a los que éstos se someten, como son el batido, la gelificación, y el aumento de la viscosidad, por mencionar solo algunos. Todo ello va a depender de los ingredientes que se seleccionen, las mezclas que se hagan entre ellos y las técnicas que se apliquen. Los alimentos son compuestos orgánicos (proteínas, hidratos de carbono, lípidos y vitaminas) y minerales, que cuando son sometidos a procesamiento son capaces de manifestar sus propiedades transformándose en espumas, emulsiones, geles u otras estructuras. que pueden ser infinitas en gastronomía, dado que en ella se está continuamente innovando.
  • La aplicación de los principios científicos a la comprensión y desarrollo de la preparación de las cocinas domésticas. (Peter Barham)
  • El arte y ciencia de elegir, preparar y comer una buena comida. (Thorvald Pedersen)
  • El estudio científico de lo delicioso. (Harold McGee)

Proponentes

La gastronomía molecular quizás es más conocida por los chefs que la emplean de forma práctica en algunos restaurantes. Los más afamados son Pierre Gagnaire (Paris, Londres, Tokio) y Ferran Adrià (conocido internacionalmente por su restaurante "el Bulli" en Rosas, España). Numerosos chefs del mundo han empezado a emplear algunas técnicas de la gastronomía molecular en sus cocinas y de esta forma se conoce a Heston Blumenthal en The Fat Duck (Berkshire, Inglaterra), Homaro Cantu en Moto (Chicago), Wylie Dufresne en wd-50 (NYC), Grant Achatz en Alinea (Chicago), José Andrés Minibar (dentro el Café Atlántico, Washington DC), Jeff Ramsey en su Tapas Molecular Bar (Mandarin Oriental Hotel Tokyo), Kevin Sousa en Alchemy en Bigelow Grille (Pittsburgh), y Richard Blais en Barton G. (Miami), así como Héctor Santiago en Pura Vida (Atlanta).

Oponentes

Con motivo de la reciente aparición de su libro La cocina al desnudo, el cocinero catalán Santi Santamaría (El Racò de Can Fabes, tres estrellas Michelín) propuso en mayo de 2008, que los grandes cocineros especifiquen los ingredientes de sus platos en cartas y menús. Santamaría mantiene una postura contraria a varios de los más reconocidos chefs españoles como Ferran Adrià ("estamos en las antípodas" dijo), a quienes ha acusado de cocinar cosas "que ni ellos mismos se comerían". Se refiere a platos con aditivos alimentarios que Santamaría considera poco saludables pese a estar autorizados por las estrictas autoridades europeas. Dijo además Santamaría: "Ahora se legitiman formas de cocinar que se apartan de las tradiciones y usan productos químicos, como la metilcelulosa, cuyo consumo puede ser perjudicial. ¿Hay que sentirse orgullosos de una cocina, la molecular o tecno-emocional, abanderada por Ferran Adriá y su cohorte de seguidores, que llena sus platos de gelificantes y emulsionantes de laboratorio?" Santi Santamaría. El 19 de mayo de 2008, la Asociación de Cocineros Euro-Toques España emitió un comunicado en el que condenan las declaraciones del cocinero Santi Santamaría hechas en la entrega del galardón Premio de Hoy y expresan su "indignación" a unas palabras que consideran falsas y un "atentado al espíritu de solidaridad y al respeto hacia sus propios colegas".

Referencias

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  • Hervé This, Révélations gastronomiques, Éditions Belin, Paris 1995
  • Hervé This, La Casserole des enfants, Éditions Belin 1999
  • Hervé This, Traité élémentaire de cuisine, Éditions Belin, Paris 2002
  • Hervé This, Casserole éprouvette, Éditions Belin, Paris 2002
  • Hervé This et Pierre Gagnaire, La Cuisine c'est de l'amour, de l'art et de la technique, Paris Février 2006

Enlaces externos

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Lucha contra la obesidad el estado de Texas.

Por: Agencias, Domingo, 05 de Abril de 2009

Para combatir la gordura infantil la contralora de Texas ha pedido que las escuelas públicas tengan mayores programas de educación física y nutrición para los niños. FOTO: EL MAÑANA

El sobrepeso infantil actualmente es una epidemia de los países industrializados, que ha crecido como una bola de nieve y que por las previsiones para los proximos años será imparable

DALLAS, TXS.- En la continua lucha contra la obesidad infantil, la contralora de Texas Susan Combs ofreció a las escuelas públicas y charter del estado la oportunidad de recibir 20 millones de dólares en subvenciones durante los dos próximos años para apoyar los programas de educación física, nutrición y salud en las escuelas para los niños en grados 6, 7 y 8.

Combs anunció que el nuevo programa de subvenciones Texas Fitness Now, es para los estudiantes de escuela media que asisten a escuelas donde la matriculación es por lo menos 75% económicamente desfavorecida.

"Texas Fitness Now brindará dinero para nuestras escuelas", señaló Combs. "La obesidad infantil y la diabetes tipo 2 en los niños es una epidemia que nosotros, como estado, debemos atender ahora.

La obesidad le costó a los negocios de Texas aproximadamente 3.3 billones de dólares en el 2005 y pudiera costarle a los empleadores 15.8 billones de dólares anualmente para el 2025 si esta tendencia continúa".

Aproximadamente 700 escuelas cumplirán con los requisitos para obtener las subvenciones de Texas Fitness Now. La mínima subvención es de mil 500 dólares, y las escuelas pueden obtener más, en base a su matriculación.

Más de 270 mil estudiantes pudieran beneficiarse gracias a estas subvenciones.

"La oficina del Cirujano General de Estados Unidos informó que los niños con sobrepeso pueden convertirse en adultos con sobrepeso u obesos por un 70 por ciento", agregó Combs.

"Texas Fitness Now ayudará a enseñar a los niños la importancia de la actividad física y de la salud y presentar la base para una vida de elecciones y estilos de vida sanos".

Combs aseguró financiamiento para las subvenciones en el presupuesto estatal 2008-09 y desarrolló las reglas para el programa Texas Fitness Now en conjunto.

LOS MALOS HÁBITOS

La obesidad se ha convertido en un "handicape", anglicismo que indica desventaja frente a otros y que está determinado por su severidad y por la situación que lo enmarca.

A diferencia de una persona discapacitada, la cual está impedida o entorpecida en alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas.

Las personas afectadas por sobrepeso y obesidad son, a menudo, víctimas de estigmatización y discriminación a todas las edades y en todas las esferas sociales y laborales.

En el mundo contemporáneo, en el cual la lucha por sobrevivir, se basa en la capacidad de alcanzar una vida personal, familiar, social y laboral "perfecta", donde el que no luche por dicho esquema no entra en la competencia desenfrenada por aquel sueño imposible, y por ello, frustrante.

Los cambios constantes de una sociedad que ha modificado los parámetros de salud mental y física, por el de la satisfacción pronta e inaplazable de los deseos, mezclada con una insatisfacción permanente por lograr las metas que nos ha impuesto, nos ha llevado a circular en un solo sentido.

La obesidad es una de las grandes consecuencias de este cambio, el resultado de un ambiente de abundancia calórica y relativa inactividad física, que además está influenciado por un genotipo susceptible de padecerla.

También es hora de reconocer la lucha sin tregua de estas personas, entender los desafíos que enfrentan y apoyar su esfuerzo durante toda la vida para tener una mejor salud, retomando los hábitos de vida saludable.

Luchar contra las constantes tentaciones que existen en el mercado no es una labor fácil ya que la modernidad nos ha llevado a que cada vez tengamos menos tiempo para preparar e incluso consumir los alimentos.

Hay que cambiar la forma de ver la alimentación y entender su importancia. Nuestro sistema de vida que incluye la alimentación y la actividad física, son los cimientos de nuestra vejez.

Lo que hace que algunas personas respondan de forma diferente, unas guardando más energía en la abundancia y otra quemando menos grasa en épocas de escasez, tiene relación con sus genes.

La herencia es algo que no podemos modificar, pero nuestra forma de vida puede influir positiva o negativamente en su comportamiento. Los genes no son una condena del destino, la obesidad se puede prevenir o controlar con una combinación de dieta, actividad física y medicamentos.

En muy contadas ocasiones, las personas sufren mutaciones en genes individuales que resultan en una obesidad severa que se inicia en la infancia. El estudio de estos individuos ofrece conocimientos sobre los complejos mecanismos que regulan la ingesta y el gasto de energía.

Pero la prevención sigue siendo el mejor frente de acción contra la obesidad.

EL METABOLISMO

El metabolismo del ser humano, está marcado por miles de años de evolución. Tratando de perfeccionar la capacidad de adaptarse a los cambios, y guardar energía en forma de grasa en ambientes caracterizados por frágiles cadenas alimentarias.

En otras palabras, quienes eran capaces de guardar energía en tiempos de abundancia, tenían mayores probabilidades de sobrevivir durante los períodos de hambrunas y trasmitir esta tendencia a sus descendientes.

Esta ha sido la forma de supervivencia del ser humano desde sus orígenes, pero los cambios sociales, que han afectado la forma de ejercitarnos y alimentarnos han sido tan rápidos, que no han permitido rediseñar una nueva forma de almacenaje de energía.

A pesar de la variación diaria en la ingestión de calorías y la actividad física en un individuo normal, es meritorio mantener un peso corporal estable.

Debido a la importancia fisiológica que tiene conservar reservas de energía, es muy difícil bajar de peso voluntariamente sin recuperarlo luego. El almacenamiento de grasa está regulado durante períodos largos de tiempo por sistemas complejos de interacción entre el tejido graso, el cerebro y las glándulas endocrinas, como el páncreas y la tiroides.

El sobrepeso y la obesidad pueden resultar de un sutil desequilibrio de mayor ingestión de energía durante un período largo de tiempo, lo que significa llenar las reservas sin tener períodos de escasez en el cual gastarlas.


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jueves, 2 de abril de 2009

Exercise, Blood Sugar Levels and Cognitive Health.

Diabetic or not, maintaining proper blood sugar levels is crucial for sharper thinking. A leading health issue among baby boomers, cognitive decline was the focus of a study conducted by researchers at Columbia University Medical Center, who correlated blood sugar levels with the ability to age normally. Once again, proper exercise emerges as a key factor.

Learn more about the study to stay informed and in better health:
Exercise, Blood Sugar Levels and Cognitive Health.

SEEN THE NEW CENEGENICS COMMERCIAL YET?
  Created back in September, the upbeat ad features Cenegenics Las Vegas CMO Dr. Jeff Life with satisfied Cenegenics patients and other Cenegenics physicians. The new commercial began airing January 12 in the Dallas/ Ft. Worth market . . . but you can see it on our updated site. Simply go to our site and click on the link above Dr. Life's picture: http://www.cenegenics.com/

 

Get and stay fit. 

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miércoles, 1 de abril de 2009

PROTOCOLO ORTOMOLECULAR PARA FORTALECER EL SISTEMA ÓSEO,

PROTOCOLO ORTOMOLECULAR PARA FORTALECER EL SISTEMA ÓSEO, Y TABLA DE CONTENIDO DE CALCIO EN ALGUNOS ALIMENTOS CONSIDERADOS FUENTE IMPORTANTE

Por: Miguel Leopoldo Alvarado

 

PROTOCOLO ORTOMOLECULAR PARA EL FORTALECIMIENTO DE LOS HUESOS

Nutriente

Dosificación diaria

Acido fólico

10 mg

Boro

6 a 12 mg

Calcio

800 a 1,600 mg

Vitamina D

400 a 800 U. I.

Magnesio

400 a 800 mg

Silicio

100 a 300 mg

L-Lisina

500 a 1,000 mg

Complejo vitamínico B con todas las 12 vitaminas

(Nota: la B 11, es la Carnitina)

50 a 100 mg

Sulfato de Glucosamina

1000 a 2000 mg

Sulfato de Condroitina

50 a 150 mg

Cobre

2 a 4 mg

Manganeso

10 a 20 mg

Cinc

20 a 50 mg

Formula de ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6

3600 mg

Vitamina C natural

1 a 3 gramos

Betacaroteno de fuente natural

10,000 a 25,000 U. I.

 

CONTENIDO DE CALCIO EN ALGUNOS ALIMENTOS CON MAYOR CONTENIDO

Alimento

Calcio en miligramos

Brócolis cocinados, picados 1 taza

178

Col congelada, cocinada, 1 taza

179

Coles de búcelas, cocidas, 1 taza

357

Espinaca congelada o fresca, cocida, 1 taza

278

Ostras, 1 taza

111

Queso cottage, con crema, 120 gr

  68

Queso cheddar, 30 gramos

204

Queso de cabra semiblando, 30 gramos

  84

Queso mozzarella semidescremado, 30 gramos

183

Salmon en lata, con espina, 240 gramos

203

Sardinas con espina, 105 gramos

351

Yogur natural bajo en grasa, 240 gramos

414

Yogur natural semidescremado, 240 gramos

452

 

Atentamente,

 

Miguel Leopoldo Alvarado



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