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VOLUMEN I / I EPOCA

Director: Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
Noticias y Artículos de Dietética y Nutriología Ortomolecular y Antienvejecimiento para Profesionales de la Salud

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sábado, 4 de agosto de 2007

La enfermedad como negocio: El FDA y Codex Alimentarius

La enfermedad como negocio: El FDA y Codex Alimentarius

E. Cichowicz Emmanuelli
ESPECIAL PARA EN ROJO


Consideren esta situación hipotética: La ingeniería aeronáutica estadounidense se encuentra en un estado tan primitivo y los aviones grandes de pasajeros que se fabrican contienen tantos defectos de construcción, que en promedio un jet se cae del cielo cada día sobre los Estados Unidos y Puerto Rico, resultando en la muerte diaria de 550 personas. Esto se considera por Washington como una cifra aceptable, no se multan ni se llevan a corte las compañías que construyen los aviones y hasta han pasado una legislación federal que dipone que el ciudadano no puede demandar a la aerolínea, ya que el riesgo es uno natural e inherente a ese modo de transporte. Ahora díganme, ¿cuántos de ustedes montarían a sus familias en un avión bajo esas condiciones?
Pues al parecer, todos nosotros estamos más que dispuestos a tomar un riesgo de ese orden, dado que cada año mueren unas 200,000 personas en Estados Unidos y Puerto Rico a causa de ingerir un medicamento aprobado por el "Food and Drug Administration (FDA)", 550 muertes al día y nadie se entera. Se estrella un avión con 550 personas abordo y sale en primera plana. Mueren 550 a causa de una bomba terrorista en Oklahoma y todo el mundo se entera. Pero pierden la vida 550 en un día envenenados por  productos comerciales que una agencia gubernamental ha certificado como seguros, y a nadie parece importarle un carajo.

Y la cosa es que siguen muriendo el mismo número todos los días. Más muertes cada año que todos los soldados americanos y puertorriqueños que murieron durante la guerra de Vietnam. Más muertes en un año que las producidas por la diabetes, la hipertensión, la pulmonía, el SIDA o problemas del riñón. Pregúntale a tu médico cuál es la tercera causa de muerte en Estados Unidos y Puerto Rico. No tiene idea porque hay cosas en la medicina de lo cual es prohibido hablar. Es parte del código del silencio entre las farmacéuticas y los médicos. No podemos dejar salir a la luz pública que lo que recetamos mata.

Piensen eso antes de tomarse ese medicamento que le recetaron para ese malestar. ¿De verdad usted se quiere montar en ese avión?

La mafia del FDA

El encubrimiento de muertes es un crimen de primer orden y es una de las tareas principales del FDA. Fundada originalmente con la misión de proteger la salud pública ante comerciantes inescrupulosos que pudiesen mercadear productos tóxicos, el FDA se ha dejado seducir por el lado oscuro y hoy en día no es otra cosa que el pitbull de las farmacéuticas, entrenado para atacar a cualquier compañía, profesional o comerciante que se atreva a promover un alimento o un suplemento nutricional como una alternativa natural que alivia una enfermedad.

Las farmacéuticas no están dispuestas a tolerar el auspicio creciente del público a la naturopatía y a la medicina alternativa, las cuales le están robando ganancias. A tales efectos, están en el proceso de transformar radicalmente las leyes nacionales e internacionales que rigen la producción y venta de alimentos y productos naturales. Para sembrar el terror y mantener la disciplina entre los comerciantes, las farmacéuticas a nivel nacional usan el FDA y como veremos luego, a nivel internacional usan el "World Trade Organization (WTO)."

En Estados Unidos y Puerto Rico, el FDA asume el rol de protector de las farmacéuticas con todo el respaldo de legislación federal. Mediante el "Prescription Drug User Fee Act (PDUFA)" de 1992, las farmacéuticas se otorgaron ellas mismas el poder de controlar la rapidez con la que sus drogas salen al mercado, por medio de éstas estar ahora "obligadas" a financiar directamente las evaluaciones que hace el FDA de sus productos. Con un cabildeo millonario, las farmacéuticas se colocaron en posición de controlar económicamente a la agencia federal que se supone que las regule. El lobo cuidando las gallinas.

El FDA, que se pinta como el defensor del ciudadano en contra de drogas peligrosas, no hace experimento alguno cuando le presentan una droga nueva,lo que hace es evaluar todos los experimentos que la farmacéutica ya hizo con la droga, y que le dio la gana de someterle al FDA. Porque si en un experimento una droga mata a la mitad de las ratas que la ingirieron, la farmacéutica no tiene más que pasar esos resultados por la trituradora y pretender que eso nunca ocurrió. Las farmacéuticas no están bajo obligación legal alguna de someter los resultados de todos los experimentos hechos en su informe final al FDA. Es tan sencillo como seguir cambiando los parámetros experimentales hasta que puedan mentir estadísticamente a favor de la droga. Y créanme que eso no es nada difícil de hacer. Deenme $100,000, seis meses y cientos de ratas de laboratorio y yo puedo probar estadísticamente que inyecciones de gasolina curan el cáncer.

A nivel del público y los comerciantes, el FDA actúa como un gángster hampón de los carteles de drogas legales que son las farmacéuticas. Igual que la mafia, el FDA aplica en la calle el Código Napoleónico – si la familia no ha dicho que una cosa sirve para algo, se entiende que usarla de esa manera no es permitido. Desde manzanas hasta el agua bendita, si el FDA no ha dicho que sirve, no se atrevan ni a insinuar que se puede usar con ese propósito. Pero eso no aplica a la familia, paisano. La familia (las farmacéuticas) puede anunciarse por radio y televisión, diciendo todas las mentiras científicas que quieran de sanación maravillosa sin ni una palabra tener que ser editada o aprobada por el FDA. La mafia sobornaba a la policía. Las farmacéuticas sobornan al FDA. "Business is business."

Ahora quizás entiendan cómo pudo ocurrir lo siguiente:

1. La droga Vioxx de la farmacéutica Merck es responsable por más de 60,000 muertes sin que el FDA levantara ni un solo dedo para detener su producción. La FDA nunca obtuvo una orden judicial para incautar evidencia experimental escondida que reflejaba el riesgo, la Merck nunca fue llevada a corte por el gobierno y nunca pagaron ni un centavo en multas federales.

2. El FDA ordena que se quemen libros que contienen recetas con el producto Stevia, un dulcificante natural que se lleva usando en Japón por más de 30 años sin reporte alguno de efecto adverso, porque las compañías que usan el dulcificante aspartamo (Diet Coke, Diet Pepsi, Crystal Light), el cual sí se ha documentado que causa cáncer del cerebro en niños, se oponen a su uso.

3. El FDA le permite a la división Parke-Davis de la farmacéutica Warner-Lambert que sigan mercadeando la droga para los diabéticos Rezulin desde el 1997 al 2000, a pesar de evidencia contundente de que la droga estaba destruyendo hígados, produciendo fallo hepático y muerte. El FDA entonces amenaza a sus propios empleados con sanciones severas que incluyen encarcelamiento si le dan a la prensa la documentación de las muertes por Rezulin. La droga generó más de $2 billones en ventas antes de ser retirada del mercado de mala gana.

4. En una violación crasa del derecho constitucional de libre expresión, el FDA amenaza a 29 agricultores de cerezas con cerrar sus operaciones a menos que desistan de ofrecer literatura que dice que las cerezas son buenas para la salud. Decir eso convertía a las cerezas en medicamentos, substancias para las cuales la FDA entonces asumía jurisdicción. Se les informó a los comerciantes que su mercadeo era ilegal, ya que el FDA no había aprobado el uso de las cerezas para aliviar condición alguna.

5. La droga antipsicótica Zyprexa, de la farmacéutica Eli Lilly, generó $4.2 billones en ventas en el 2005. El FDA aprobó su uso basándose en un ensayo clínico del 1996 hecho en pacientes con esquizofrenia, durante el cual 2/3 parte de los 2,500 participantes tuvieron tantos efectos adversos que se dieron de baja del estudio. De los que quedaron, el 22% sufrió efectos adversos serios con respecto a su salud, incluyendo un aumento exorbitante de peso en la mitad. Eli Lilly y el FDA encubrieron 20 muertes y 12 suicidios entre participantes que estaban usando Zyprexa, nunca reportándolos a los médicos participantes o al público en general. Procedieron entonces a promover el uso de la droga entre niños con problemas mentales leves. ¿Por qué la administración del Presidente Bush (hijo) no intervino a favor del pueblo contra la farmacéutica? Eli Lilly fue el contribuyente mayor a la campaña de Bush (hijo) y Bush (padre) se sentaba en la junta directiva de la farmacéutica.

6. En 1990, agentes del FDA allanaron la tiendita de Sissy Harrington-McGill, una amante de mascotas de 57 años de edad, cuyo crimen había sido el decir que las vitaminas podían mantener más saludables a las mascotas. Los agentes, actuando sin una orden judicial de registro, saquearon la tienda y confiscaron productos y literatura. Al final de cuentas, Sissy tuvo que pagar $10,000 en multas y servir 179 días en la cárcel por decir que las vitaminas son buenas para los perritos.

7. En septiembre del 2005, Eli Lilly informó a las autoridades reguladoras de un estudio que demostró un aumento en los pensamientos suicidas entre niños que estaban usando su droga anti-hiperactividad y déficit de atención Strattera. Eli Lilly, sin embargo, no se molestó en informarles esto ni a los médicos que recetaban la droga ni a los padres de los niños que la tomaban. Cinco meses más tarde el FDA reúne un panel de expertos para revisar las experiencias adversas con Strattera y su competencia, Adderall, Concerta y Ritalin. El panel vota a favor de ponerle un aviso de caja negra ("black box warning") en la etiqueta de estos productos como manera de resaltarles a los padres el peligro serio que representaba su uso para los niños. Esta es la medida más fuerte que se toma contra un producto aprobado y la misma usualmente conlleva una merma en las ventas. Por lo tanto, el director del FDA hizo lo que se esperaba – no dio lugar a las recomendaciones del panel y nunca se colocó el aviso en las etiquetas.
7. Ken Scott tenía su negocio de vitaminas y suplementos naturales en Mt. Angel, un pequeño pueblito rural en Oregón. El vendía productos que contenían la coenzima Q10 (CoQ10), un nutriente completamente natural que ha recibido un respaldo unánime de la comunidad científica por sus acciones en proteger la salud cardiovascular, la prevención del fallo congestivo cardiaco y el mejoramiento de la hipertensión y el colesterol, sin efecto adverso alguno, aun en la presencia de drogas sintéticas. Ken les ofrecía a sus clientes enviarles copias de artículos científicos sobre los poderes sanadores de la CoQ10 por correo. Para qué fue eso. En un allanamiento del cual la Gestapo nazi hubiese estado muy orgullosa, agentes del FDA portando armas largas tumbaron la puerta del laboratorio y por 11 horas confiscaron todo lo que pudieron, amenazando con violencia a los empleados y deteniendo a la hija de Ken por 12 horas bajo arresto domiciliar.  Al final de cuentas, Ken tuvo que servir cinco años de probatoria por decir la verdad sobre un producto natural que no ha matado a nadie.

8. En 1982 el "Centers for Disease Control (CDC)" le notificó a la farmacéutica Bayer que tres pacientes hemofílicos que habían recibido una infusión de un producto de sangre hecho por la Bayer, habían contraído el SIDA. Los productos de la Bayer estaban contaminados con el VIH. La Bayer no se conmovió y el FDA decidió no alertar al público mientras la Bayer siguió infectando a miles de americanos y puertorriqueños con el VIH. Cuando la publicidad de esta atrocidad ya no era manejable, el FDA por fin intervino, pero la Bayer siguió produciendo y vendiendo el producto al mercado internacional, infectando intencionalmente al tercer mundo hasta tanto se le agotaron sus almacenes. Más tarde verán que actuar así no era nada nuevo para la Bayer.
9. Jimmy Keller logró curar su propio cáncer por medio de medicinas naturales. Alentado por su éxito, se mudó a México y abrió una clínica que muy legalmente trataba a pacientes americanos con cáncer. Debido a los resultados buenos que estaba obteniendo y a la fama que generó la clínica, la situación se tornó intolerable para el FDA. Trabajando en conjunto con la policía mexicana, y sin órdenes de allanamiento y sin cargos formulados, en marzo del 1991 el F.B.I  secuestró ilegalmente a Keller y lo trajo en contra de su voluntad a Estados Unidos, donde fue sentenciado a dos años de cárcel –todo por ofrecer curar a personas con cáncer–.

Si se preguntan por qué Jimmy abrió su clínica en México, es que curar el cáncer es ilegal en Estados Unidos. El Dr. Max Gerson descubrió una cura para el cáncer en Estados Unidos – en 1928. A pesar de su testimonio congresional, rodeado de un gran número de sus pacientes agradecidos, a pesar de presentar evidencia científica innegable y a pesar de que su tratamiento conllevaba el uso de jugos y de enemas 100% naturales, le fue negada su licencia para practicar medicina y se vio obligado a mudar su clínica a Tijuana, México, donde hoy todavía la trabaja su hija Charlotte. Cualquier persona que quiera una verdadera oportunidad de vencer su cáncer, no importa el estado, debe ir a la Clínica Gerson en Tijuana.

El tratamiento del cáncer con quimioterapia y radioterapia representa un ingreso billonario para las farmacéuticas y jamás van a permitir que sus ganancias se reduzcan a causa de tratamientos naturales efectivos. La cura comercial del cáncer no está a la vuelta de la esquina porque nadie de verdad la está buscando. Y los naturalistas que la promueven son identificados y erradicados.

El mensaje del FDA más claro no puede ser. Las farmacéuticas tienen inmunidad absoluta para asesinar a cuantas personas quieran en nombre del lucro corporativo, pero cualquier entidad que interfiera con las ganancias de las farmacéuticas, promoviendo vitaminas y productos naturales que de verdad sanan, serán intervenidos agresivamente con toda la fuerza de la ley.
 
Codex Alimentarius y el WTO

 El control del FDA es un mero eslabón en el plan maestro de las farmacéuticas y de la industria química de obtener una hegemonía económica mundial de la salud mediante lo que se llama el Codex Alimentarius.

Primero un poquito de historia. A principios del siglo 20, la industria química de Alemania había crecido a un punto de dominación mundial. Las tres compañías alemanas más grandes, Bayer, Hoechst y BASF, para evitar competir la una con la otra, decidieron crear un cartel llamado IG Farben, el cual entonces contaba con las mejores mentes científicas de la época. Después de la Primera Guerra Mundial, IG Farben integró el desarrollo de productos militares a su industria farmacéutica bajo el mismo techo corporativo. En 1937, el cartel se integra al partido Nazi, y en la búsqueda de una ventaja estratégica en términos de acceso a materia prima para la maquinaria de guerra de Hitler, entra en una alianza corporativa secreta con la Standard Oil de John D. Rockefeller.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Fritz ter Meer, el CEO de IG Farben y jefe de Bayer, dirige el genocidio de Auschwitz. Aunque las fuerzas aliadas sabían dónde estaban las plantas químicas de la Bayer que producían los gases letales, la influencia de Rockefeller fue de tal magnitud que nunca las bombardearon. Después de la guerra, la intervención de Rockefeller sobre los juicios de Nuremberg salvó a ter Meer, y para el 1956 ya estaba al mando de la Bayer otra vez. Recuérdense de los seis millones de cadáveres del holocausto cada vez que se tomen una aspirina Bayer.

En 1963 Fritz ter Meer se convierte en uno de los arquitectos de un grupo selecto de empresarios que buscan imponer a nivel mundial unos estándares que rigen la venta de alimentos y vitaminas muy favorables para ellos, usando la Naciones Unidas como vehículo. Se denomina el grupo Codex Alimentarius, y su meta es controlar y regular absolutamente todo lo que uno se mete a la boca. Todo.

Las reglas de Codex buscaban eliminar todo lo que representaba un desafío al monopolio absoluto de IG Farben en torno a la generación máxima de ganancias a base de la miseria humana. Cualquier maniobra que perpetúe el sufrimiento humano es aceptable porque crea la necesidad del individuo gastar económicamente en productos de salud. Un pueblo que se está alimentando con productos sanos y orgánicos y que está más saludable porque toma vitaminas y suplementos naturales es un pueblo que no compra fármacos sintéticos. En la mente corporativa de Codex, eso es intolerable. Por lo tanto, Codex toma la posición anticientífica y procorporativa de que los suplementos vitamínicos no sólo no ayudan a prevenir enfermedad, sino que son tóxicos, por lo que no deben tener lugar alguno en la práctica de la salud pública de un país. Ese es el sistema que existe hoy en día en Alemania.

A los que piensen que las farmacéuticas no pueden estar a favor de las enfermedades  porque producen medicinas, hay que aclarar lo siguiente. Las drogas no curan nada. Las drogas están diseñadas a propósito para suprimir síntomas exclusivamente. Piénsenlo. No hay una farmacéutica que haya producido ni una droga que cure ni una sola enfermedad crónica. ¿Dónde está la droga que cura el cáncer, la diabetes, la artritis, el asma, el Alzheimer´s, la hipertensión, la depresión o el colesterol alto? No existen. ¿Y qué ha pasado con la incidencia de todas esas condiciones en los últimos 50 años de avances farmacéuticos tan extraordinarios? Todas se han disparado en forma de epidemia. Y eso es lo que se busca – suprimir los síntomas pero nunca curar, porque ahora "los tengo por los huevos (o los ovarios) y me tienen que comprar mis drogas por años y años." Las medallas de oro en las olimpiadas farmacéuticas se las ganan las drogas que la persona tiene que usar desde la cuna hasta el ataúd. 

 Codex no gozaba de mucho poder fuera de Alemania hasta que se crea el WTO en 1995. El WTO reconoce entonces al grupo Codex Alimentarius como la autoridad internacional en cuanto a nutrición y los respaldan con el poder que conlleva el imponer sanciones económicas severas al país que no acepte las reglas de Codex. Participación en el WTO automáticamente compromete al país miembro, como lo es Estados Unidos, a aceptar Codex. De hecho, la WTO ya le ha advertido a los Estados Unidos que tienen hasta el 31 de diciembre de 2009 para estar en cumplimiento o exponerse a sanciones económicas severas.

Los principios filosóficos de Codex ponen de manifiesto la mentalidad corporativa de todas las multinacionales -  que mediante la globalización se debe buscar un dominio económico mundial absoluto y sin fronteras geográficas o políticas. De verdad esta gente quiere controlar al mundo como los villanos en las películas de James Bond. Era inevitable que Codex creciera en tamaño y en poder como un cáncer. Las corporaciones multinacionales productoras de farmacéuticos, pesticidas, químicos, biotecnología y alimentos se han sentido atraídos a Codex como moscas a la mierda.

Si no han captado las implicaciones nefastas contra la humanidad de Codex, déjenme darle un ejemplo. Las reglas de Codex hacen el dispensar más de 200 miligramos (mg) de vitamina C al día ilegal. Bajo Codex, tomarse una cápsula de 500 mg de vitamina C es tan ilegal como usar heroína. No importa que la vitamina C sea una de las substancias más inofensivas de este planeta, nunca habiéndose reportado una sola muerte con vitamina C con dosis de hasta cientos de miles de mg al día. Lo que sí importa es que la vitamina C en dosis de 1,000 mg en adelante al día está científicamente documentada que evita y elimina las infecciones virales, desde un catarro hasta la hepatitis C, las alergias y el asma, las infecciones de orina, el cáncer y la lista sigue y es larga. Esto hace que la vitamina C sea calificado por Codex como un agente tóxico, cuyo uso hay que controlar y limitar. Una población que tome 1,000 mg de vitamina C al día es una población más saludable y eso es imperdonable.

Codex, igual que el FDA, funciona bajo el Código Napoleónico – todo lo que no está explícitamente permitido bajo la ley, está prohibido. La libertad individual en términos de qué alimentos y qué suplementos nutricionales y en qué cantidad nos echamos a la boca será completamente controlada por los estándares de Codex. Si Codex no dice que lo puedes usar, es ilegal. Las tiendas naturalistas y los "health food" ya no existirán bajo Codex.

Países tercermundistas donde una multivitamina diaria que cuesta centavos pudiese evitar miles de enfermedades entre la juventud, ahora tendrán que comprar una droga sintética que cuesta mil veces más para que  los jóvenes no tengan tanto malestar cuando se enfermen. Si creen que eso suena demasiado cruel, acuérdense de donde vienen los originadores de Codex –acuérdense que son las mismas mentes corporativas que controlaban las cámaras de gas de Auschwitz–.

Estamos al borde de un precipicio muy peligroso como sociedad. El mundo de 1984 de George Orwell llegará a la medianoche del 31 de diciembre de 2009.

El al autor practica Nutrición Ortomolecular.
Comentarios a: DrC@muriendoporlaboca.net


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Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado Saldana
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