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ORTOMOLECULAR NEWS

ORTOMOLECULAR NEWS LETTER
VOLUMEN I / I EPOCA

Director: Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
Noticias y Artículos de Dietética y Nutriología Ortomolecular y Antienvejecimiento para Profesionales de la Salud

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domingo, 26 de abril de 2009

SLOBRE LA MANTEQUILLA CLARIFICADA

Estimada Mati,

 

La mantequilla clarificada (solo es aceptable la de producción biológica) es mejor que la no clarificada, sin embargo, es importante considerar las observaciones que hace Catherine Kousmine, connotada investigadora del efecto de las grasas en la salud humana, y una autoridad en el tema:

 

La leche es el alimento previsto por la naturaleza para el mamífero recién nacido, que debe succionarla del pezón, tibia y cruda. La composición de la leche difiere de una especie animal a la otra, según el ritmo de crecimiento y desarrollo. La proporción de grasas que contiene la leche (con la que se hace la mantequilla), es más o menos la misma en la leche de vaca que en la de mujer, pero, su composición de ácidos grasos y sus propiedades nutricionales son muy diferente. De tal manera que la leche de vaca es 7 veces más rica en ácido butírico, ácido graso que además de aumentar la permeabilidad de la pared intestinal, degrada el ácido linoleico, lo que disminuye la formación de lecitina; y es tres veces más pobre en ácido linoleico (ácido graso esencial omega 6), que ejerce una acción inversa.

 

La leche de vaca entera tiene aproximadamente 400 gramos de grasa por litro; la semidescremada tiene 200 gramos por litro; la nata o la crema de leche tiene 300 gramos por litro, los quesos varían, pero llegan a tener 30 gramos por cada 100 gramos de queso.

 

La mantequilla obtenida de la leche de vaca, está constituida por 65 por ciento de ácidos grasos saturados, y 30 por ciento de ácido oleico (monoinsaturado). La tercera parte de los ácidos grasos saturados son de cadena corta, de 4 a 10 átomos de carbono, como lo es el ácido butírico. La mantequilla es muy pobre en ácidos grasos esenciales, alrededor de 4 %.

 

En la antigüedad la mantequilla era un producto de lujo que solo aparecía en la mesa de las personas una o dos veces por semana, en la actualidad muchas personas la consumen dos o tres veces por día. La ración cotidiana varia, según los individuos, de 10 a 200 gramos.  Pero si bien 10, 20 o 30 gramos por día pueden ser tolerados sin problema, en cantidades superiores ocasionan o favorecen graves trastornos de la salud, precisamente aquellos que agrupamos bajo el nombre de enfermedades degenerativas.

 

La mantequilla no es un alimento que el hombre pueda ingerir en forma indiscriminada, indefinida, con cualquier frecuencia, y en cualquier cantidad. Consumir o usar mantequilla cotidianamente en la preparación de los alimentos no es una práctica saludable. La grasa de la leche de vaca con que se elabora la mantequilla es un producto provisto por la naturaleza, no para los humanos, sino para los terneros. Un ternero debe realizar en seis meses una hazaña que consiste en pasar del estado de recién nacido, en que pesa 35 kilos, al de independiente de 225 a 250 kilos, para ser capaz de ir al prado a buscar por su cuenta sus alimentos. Durante 180 días, su peso debe aumentar en promedio un kilogramo por día. Esta tarea le es facilitada por la grasa de la leche, que entre otras propiedades contiene un permeabilizarte (H. Sinclair), el acido butírico, destinado a acelerar la asimilación de los nutrientes en el intestino, y con ello al aumento rápido de peso.

 

Existe una gran diferencia biológica entre un ser humano adulto, y un ternero. El humano adulto que consume con frecuencia mantequilla, comete un error: se enferma, se esclerosan sus arterias, se deteriora su piel, que se torna anormalmente seca y escamosa, y acelera su envejecimiento.

Además, como ya se comentó, el acido butírico de la grasa de la leche de vaca incrementa la permeabilidad intestinal, contribuyendo a la asimilación de fragmentos moleculares que no han sido digeridos por completo, y de toxinas, lo cual funciona como un disparador para alergias, intolerancias y alteraciones de la inmunidad. El ácido butírico en exceso produce permeabilidad e inflamación intestinal, y contribuye también a la obesidad.

 

Todo lo que comente con anterioridad, hace referencia a leche de vacas criadas y alimentadas sanamente, que pastan al aire libre, en llanuras con pastos verdes, frescos, nutritivos, y libres de pesticidas, insecticidas y otros agroquímicos. Y que no han sido tratadas con hormonas y antibióticos, para acelerar su crecimiento y aumentar la producción de leche.

 

Porque, siendo este el caso (como sucede con la gran mayoría de leche, lácteos y mantequillas que se encuentran actualmente en el mercado), la grasa de su leche, además de ser de inferior calidad nutritiva y distintos aspectos, se encuentra repleta de residuos de agroquímicos tóxicos, y de las hormonas con que se ha tratado a las vacas.  Lo agroquímicos y las hormonas presentes en la grasa de la leche pasa a los seres humanos contribuyendo fuertemente a todo tipo de enfermedades y particularmente a la obesidad.

 

Finalmente, comer hasta 30 gramos de mantequilla por día, no es perjudicial, hablando de leche de producción biológica. Más de 30 gramos diarios aumenta la permeabilidad intestinal y contribuye a las enfermedades crónicodegenerativas. Pero hablando de mantequilla obtenida con los métodos modernos de producción no biológica, cualquier cantidad sería toxica, y contribuiría a la obesidad y a las enfermedades crónicodegenerativas.

 

Atentamente,

 

Miguel Leopoldo Alvarado


AHANAOA A. C.  
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña    
Fundador y presidente.  

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